El cuerpo sin vida de Adrián, de 17 años, hijo de un exitoso empresario de origen chino, aparece en un piso deshabitado de Madrid tumbado sobre un sofá, abrazado a una estatuilla religiosa.
Todo parece indicar que Adrián se ha suicidado; sin embargo, la joven inspectora Mónica Rojo sospecha que puede tratarse de un crimen…





