Annetta tiene un cuerpo mínimo, sus huesos no crecen. Esa pequeñez avergüenza a la bella y elegante Sofia Vivier, su madre, una mujer rodeada de misterio que vive como una huésped en su propia casa. Sofia se calza con terquedad su papel de madre, pero empapa a su hija día tras día de una infelicidad vaga y abstracta. Por otro lado, el padre es para ellas un extraño. La llegada a la casa de Clara B…





